Camino a la fertilidad

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Medicación de la FIV

medicación FIV

El éxito de la fecundación in vitro (FIV) se basa en la actuación sobre las diferentes fases del ciclo, concretamente en 3 pilares: la estimulación ovárica, la maduración de los ovocitos y la preparación del útero para la implantación. Y es en estos mismos pilares en los que se basa la medicación de la FIV.

Cada mes, el cuerpo de una mujer experimenta una serie de cambios debido al ciclo menstrual que se encarga de preparar al sistema reproductivo femenino para el embarazo.  Es un proceso bajo control hormonal que consta de dos ciclos que suceden de forma simultánea: el ciclo ovárico y el ciclo endometrial.

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  • El ciclo ovárico tiene como objetivo la maduración de los óvulos y la producción de hormonas para que el embrión pueda implantarse, si se produce la fecundación. A su vez, se divide en 2 partes. Consta de una primera fase en la que tiene lugar la estimulación de los folículos, donde predomina la hormona foliculoestimulante o FSH; y una segunda fase, que tiene lugar después de la ovulación, en la que maduran los ovocitos y predomina la hormona luteinizante o LH.
  • El ciclo endometrial tiene la función de preparar al endometrio para que pueda nutrir al óvulo fecundado en caso que se produzca la anidación. Consta de 3 fases. Empieza con la menstruación, donde se descama el endometrio y sigue con la fase proliferativa (predominada por los estrógenos) y la secretora (predominada por la progesterona) en las que el endometrio aumento de tamaño y espesor.

El ciclo menstrual influye de manera directa en la fertilidad femenina, de modo que, si existe alguna desviación del funcionamiento normal del ciclo o sus fases, aumentan las dificultades para conseguir el embarazo.

Estimulación ovárica y medicación FIV

La estimulación ovárica consiste en provocar una ovulación múltiple, es decir, que sea más de un folículo el que alcance la madurez y, como secuencia, se libere más de un óvulo. Es la primera parte de muchos de los tratamientos de reproducción asistida.

En un ciclo normal, solo un óvulo llega a madurar del todo y es expulsado del ovario para prepararse para una posible fecundación. Las probabilidades de que se produzca el embarazo de forma natural son solo del 20%. Para conseguir que las probabilidades aumenten, se puede recurrir a técnicas de reproducción asistida, como por ejemplo, la fecundación in vitro (FIV).

La medicación de elección en esta fase de la FIV son las gonadotropinas: la FSH y la LH. La pauta será determinada por un médico y variará en función de las características de cada mujer.

Maduración de ovocitos

La maduración consiste en recuperar los ovocitos que todavía son inmaduros antes de que sean seleccionados para ser extraídos y posteriormente fecundados. Se ha demostrado la eficacia del tratamiento previo con HCG (gonadotropina coriónica), una hormona placentaria, sobretodo en mujeres infértiles con síndrome de ovarios poliquísiticos que se someten a una FIV.

Implantación

La progesterona es imprescindible para el establecimiento del embarazo. Se usa de forma habitual ya que tiene muy buena tolerancia y apenas tiene riesgos. Su déficit se asocia a fallos en la implantación, abortos de repetición y partos prematuros.

Riesgos de la FIV

Los principales riesgos de la FIV son el embarazo ectópico (generalmente en las trompas de Falopio), el embarazo múltiple y el síndrome de hiperestimulación ovárica (más frecuente en aquellas mujeres que tienen ovarios poliquísticos).

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